EL PRIMERO TOURBILLON

Los nuevos modelos El Primero Tourbillon están equipados con el prestigioso tourbillon de alta frecuencia (36.000 alternancias/hora) del cronógrafo de serie más preciso del mundo (el mítico El Primero creado por Zenith en 1969) y un sistema patentado de indicación de la fecha: una combinación única en el mercado. Estos elegantes cronógrafos tourbillons se presentan en dos versiones clásicas, labradas en oro rosa o acero inoxidable, con esfera barnizada blanca o negra, completadas por una variante contemporánea de titanio cepillado y esfera gris marengo.

Bajo su aspecto elegante, los tres nuevos modelos El Primero Tourbillon esconden una mecánica de una complejidad perfectamente controlada. El tourbillon, una de las complicaciones relojeras más emblemáticas, se combina con un movimiento legendario: el cronógrafo automático El Primero, que late a la excepcional frecuencia de 36.000 alternancias por hora. Los tres modelos ostentan una arquitectura asimétrica claramente identificable en la que el tourbillon se sitúa a las 11 horas, mientras que su jaula giratoria descentrada se revela mediante una generosa abertura en la esfera. El mecanismo del tourbillon realiza una rotación por minuto e incluye un segundero pequeño y un calendario. La fecha se indica mediante un dispositivo patentado, que consiste en un disco situado en la periferia de la jaula.

LÍNEAS CLÁSICAS Y DEPURADAS

La caja, labrada en oro rosa o en acero inoxidable de las dos primeras versiones clásicas, tiene 45 mm de diámetro, es resistente al agua hasta 100 metros y cuenta con una corona de remontuar acanalada y dos pulsadores redondos de estilo vintage, que le dan un aire clásico con líneas armónicas y proporcionadas. El cristal de zafiro abombado con tratamiento antirreflectante en ambas caras optimiza la lectura de la esfera lacada blanca o negra con agujas en forma de espada e índices facetados y luminiscentes. El delicado segundero pequeño, azulado en la versión de oro rosa y decorado con la emblemática estrella de Zenith, señala con precisión el contorno graduado de la esfera y su realce provisto de una escala taquimétrica. En este entorno sobrio y puro, los contadores de 30 minutos y 12 horas se encuentran situados respectivamente a las 3 y a las 6 horas para conseguir la máxima legibilidad. El fondo de zafiro transparente revela la fascinante visión del movimiento de cuerda automática El Primero 400 B y el ballet de su masa oscilante de oro decorada con motivo “Côtes de Genève”.

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