Defy El Primero 21

La leyenda El Primero en la era de las centésimas de segundo

Con un siglo y medio a sus espaldas, el fabricante de relojes suizo Zenith toma posiciones con firmeza en el tercer milenio, gracias a un nuevo movimiento de cronógrafo que indica las centésimas de segundo. Fiel a sus raíces legendarias, el Defy El Primero del siglo XXI hace gala de unas prestaciones excepcionales: un movimiento de fabricación interna certificado por el COSC que acciona una indicación de las centésimas de segundo por medio de una aguja central, con su dinámica firma, única y exclusiva, de una rotación por segundo. Su estructura de doble cadena se basa en dos reguladores, fabricados en un composite con matriz con nanotubos de carbono, un nuevo material patentado que es insensible a los campos magnéticos y a los gradientes de temperatura en una medida muy superior a lo marcado por las normas existentes. Con su sólida caja de titanio de 44 mm, el Defy El Primero 21 es la referencia de la máxima precisión. El cronógrafo fabricado en serie más preciso del mundo en 1969 se adentra en una nueva era.


Zenith, campeón reconocido de los cronógrafos de alta frecuencia gracias a su mítico movimiento El Primero, avanza a la ultraprecisión con el Defy El Primero 21. De décimas a centésimas de segundo: un salto cualitativo en prestaciones e ingeniería.

De 10 a 100: aumento espectacular de la velocidad

1969: Zenith realiza su contribución estelar a la saga de los cronógrafos con El Primero (nombre tomado del esperanto): un mecanismo de rueda de pilares automático integrado que late a la elevada frecuencia de 36.000 alternancias/hora (5 Hz), lo que le permite alcanzar una precisión certificada de cronómetro de décimas de segundo. Se trata del cronógrafo fabricado en serie más preciso del mundo hasta la fecha. El nuevo siglo trae nuevos récords basados en el mismo espíritu: Zenith multiplica las prestaciones del mecanismo en cuanto a velocidad. El Defy El Primero 21 indica las centésimas de segundo por medio de una aguja central y late a una frecuencia de 50 Hz, de modo que es 10 veces más rápido y más preciso que su ilustre predecesor. Los primeros frutos de una renovación estelar.

Precisión, velocidad y fiabilidad: en los modelos El Primero de 1969 y Defy El Primero 21 encontramos los mismos genes ganadores. La marca ostenta un palmarés de récord con 2333 premios de cronometría. La mayor diferencia reside en que esta nueva generación se ha desarrollado teniendo en mente la industrialización desde el principio. Diámetro de 32 mm en comparación con los 30 mm de su predecesor; grosor de 7,9 mm en lugar de los 6,50 mm originales; 203 componentes en lugar de los 278 de 1969. Funciones mecánicas más complejas ejecutadas por un número de piezas más reducido: al igual que sucede en las industrias de la automoción y la aeronáutica, el Defy El Primero 21 es el fruto de la ingeniería moderna y su dimensionamiento estadístico conjuga el dimensionamiento funcional con las capacidades de las máquinas, con un diseño que simplifica el montaje y un ajuste destinado al alcanzar el nivel más elevado de prestaciones y certificación.

En este modelo se introduce un movimiento El Primero totalmente renovado, que ofrece unas prestaciones superiores y viene equipado con nuevos órganos reguladores, además de con un mecanismo de control del cronógrafo patentado. Certificado como cronómetro por el COSC, este calibre contemporáneo, que mide las centésimas de segundo, proclama con orgullo su ambición: ser el más preciso del mercado. Tomando la esencia de las tecnologías modernas y la experiencia tradicional, combina el rico legado de Zenith con las innovaciones más vanguardistas en el campo de la relojería.

Arquitectura dual

Como representación de la firma estética, visible y audible, del nuevo Defy El Primero 21, su aguja de cronógrafo central da una vuelta entera a la esfera cada segundo. Esta lectura sencilla, inmediata y directa de las centésimas ofrece la oportunidad de capturar la realidad del segundo que se está midiendo.

La frecuencia alcanza un impresionante valor de 360.000 alternancias/hora, garantizando una precisión de centésimas de segundo, lo que supone un consumo energético 10 veces mayor que el original.

Otra característica exclusiva deriva de la determinación de evitar cualquier riesgo de que el cronógrafo interfiera con el buen funcionamiento del reloj: el Defy El Primero 21 está equipado por tanto con dos «cajas de engranajes» independientes: una para la hora y la otra para el cronógrafo. Cada una tiene su propia transmisión y sistema de escape y no existe embrague de acoplamiento.

Como tributo a sus históricas raíces, el volante del reloj oscila a la ya conocida elevada frecuencia de 5 Hz, las famosas 36.000 alternancias/hora que caracterizan desde 1969 a los cronógrafos El Primero. Como instrumento de precisión que ha sido siempre, el movimiento automático del reloj está certificado como cronómetro por el COSC y presenta una reserva de marcha de 50 horas, además de una autonomía de 50 minutos para el cronógrafo de las centésimas de segundo.