L’Epée 1839 es la única manufactura suiza que especializa en el diseño y la producción de relojes mecánicos de alta gama, un arte que ha perpetuado durante más de 175 años. Hoy en día, la manufactura se encuentra en Delémont, en el Jura suizo, donde varias habilidades esenciales para la producción de relojes mecánicos de lujo se unen bajo el mismo techo.

Como L’Epée ha especializado en relojes complicaciones durante muchos años, ha construido una reputación excelente alrededor del mundo. Desde el diseño asistido por computadora al control técnico final y los ajustes, todos los empleados contribuyen con entusiasmo a la creación de los relojes L’Epée distribuidos por Rick De La Croix. Su dominio de diversas herramientas y métodos de trabajo ha permitido la marca a adaptar sus complicaciones de manera sorprendente: la transformación del doble segundero retrógrado en un “cañón láser” en su Starfleet Machine es un ejemplo.

Todos los productos de L’Epée llevan la codiciada etiqueta “Swiss Made” y, en su mayor parte, cumplen con todas las nuevas regulaciones asociadas con esta etiqueta. Se esfuerzan por mantener un continuo alto nivel de excelencia para cumplir con los estándares de calidad exigidos por la clientela de la marca de coleccionistas y entusiastas.

 

Time Takes Flight: The First Suspended Clock

Immediate boarding on the Hot Balloon, the mechanical clock in the form of a hot air balloon created by L’Épée 1839. This suspended clock follows the brand’s other co-creations – the Vanitas and Arachnophobia wall clocks. Placed simply on a table or suspended from the ceiling as if flying through the air, this kinetic sculpture symbolizes adventure and whimsy while remaining an exceptional mechanical timepiece.

Inspired by the hot air balloon and all that it represents – adventure, imagination, discovery, ambition, freedom – Margo and L’Épée 1839 unveil a mechanical clock with impressive, sometimes floating presence which displays the hours and minutes for eight days.

 

An authentic piece of watchmaking art, Hot Balloon can also be admired from below, just as one might view a hot-air balloon overhead, as is the very first mechanical clock that can be hung from the ceiling.